Malos hábitos empresariales
Comparte este artículo

A nadie le importa tus gustos personales

piensa en el usuario

Empezamos fuerte, es cierto que siempre queremos hacer las cosas a nuestro modo, de acuerdo a nuestros gustos personales, desde el principio siempre anteponemos lo que nos gusta.

Un claro ejemplo es la creación del logo, es una de nuestras grandes controversias con los clientes, porque nos dicen: Queremos estos colores y el nombre es así porque es la unión de los socios 🤦‍♂️.

Lo que siempre le decimos a nuestros clientes es, piensa en tu público objetivo, en tu nicho de mercado, en las personas que te van a comprar, piensa en lo que les gusta a ellos, a ellos no les importa tu gustos personales.


El logo es un simple ejemplo, debes aplicar esto a cualquier decisión que vayas a tomar en tu empresa, la salida de un producto, una nueva imagen, el diseño de una pieza publicitaria, etc. 

No siempre tienes la razón

Equipo de trabajo

Esto ocurre mucho con las personas que llevamos mucho tiempo a cargo de la compañía, si eres “El que manda” no caigas en el error de decir “Se hace así porque yo lo digo” (y sin tener una justificación).

Esto suele ocurrir porque las empresas tienden a contratar “mano de obra barata” o simplemente por no elegir bien a tu equipo de trabajo, es por eso que el gerente se termina haciendo cargo de todo y tomando decisiones por cada departamento. Puede que te funcione porque a final de cuentas la empresa está dónde está gracias a ti, no obstante no vas a poder crecer tan rápido como quisieras.

Consigue un buen equipo de trabajo en el que puedas confiar. Mi lema es: Contrata a personas que sepan más que tú, guárdate el orgullo y aprende de los demás.

Creer que sabes todo

Explicación

Este hábito es parecido al anterior, porque si manejas varios departamentos o fuiste el fundador y en ese entonces fuiste “el hombre/mujer orquesta”, estás empapado de todo lo que se hace en la empresa.

Está bien saber de todo un poco, pero debes entender que hay personas que se especializan en determinadas áreas y por ese motivo van a hacer bien ese trabajo, tu trabajo es dirigir para que todo salga bien y que las personas que contrataste rindan y generen resultados, tu tienes cosas más importantes por hacer que estar metido en los procesos de los demás.

Es muy común ver gerentes opinando sobre el desarrollo de marca, diseño UI/UX, o cualquier área en la que no tienen conocimientos. Una vez tuvimos un cliente que nos dijo que no le interesaba la versión móvil de su web “porque todos la verían desde PC ya que su público era muy corporativo”.

Esa vez tuvimos que respirar profundo y explicarle con datos y métricas que los tiempos habían cambiado, perdimos una tarde por eso y al final nos dijo “no me importa”. 

Terminamos haciendo la web de acuerdo a sus “conocimientos” y adaptar esa interfaz a celular fue todo un reto porque no queríamos dejar un trabajo a medias, hoy en día todo el mundo utiliza celulares y no podíamos dejar esa web sólo para PC.

Apuntarle a todo y no hacer nada

Plan de trabajo y enfoque

Como empresarios siempre queremos hacer cosas, no nos podemos quedar quietos, queremos sacar nuevas líneas de negocio, nuevas empresas, hacer realidad muchas ideas, y esto es bueno, pero es un arma de doble filo.

No te conviertas en esa persona que deja todo a medias o hace las cosas mal, porque tiene tantas cosas encima que no le queda tiempo para más. Esto hace que pierdas tiempo, esfuerzo y recursos, los cuales debes invertir en mejorar y fortalecer el huevo más grande de tu canasta.

Una vez tu negocio esté “andando sólo” puedes empezar a pensar en otras cosas. 

Subestimar a tus subordinados

Empleados y subordinados

Este hábito se debe en gran medida al ego, como ingeniero se qué es eso, dicen que los ingenieros somos muy prepotentes y en la mayoría de los casos es cierto, en mi caso aprendí que debía dejar eso de lado si quería seguir creciendo (no fue difícil porque vengo de una familia humilde).

Tal vez pienses que lo que las opiniones de las personas que están por debajo de tu rango no valen la pena, pero dejame decirte que las opiniones del señor que cuida el edificio, de la señora que te ayuda con el aseo, el mensajero, etc, tienen opiniones muy importantes y valiosas. Ellos muchas veces conocen el negocio y las costumbres de tu público objetivo, más que cualquier otra persona.

Cuándo hacemos nuestras reuniones de marketing digital, nos gusta invitar a personas que no pertenecen a esta área, porque muchas veces nos dan ideas y ven las cosas desde otro punto de vista que nosotros no vemos.

Dejar de evolucionar

Fórmate

Este es el peor error que puedes cometer, puede que te hayas “matado” 5 años o más haciendo una carrera, puede que hayas realizado una maestría y hasta un doctorado, pero las cosas cambian, las cosas avanzan y evolucionan.

No puedes decir que por ya tener un título o llevar dirigiendo la empresa por muchos años no vas a seguir estudiando, y no me refiero a que debas volver a estudiar la carrera universitaria, o te la pases haciendo diplomados, hay muchas formas de mantenerse actualizado, como por ejemplo, ver vídeos nuevos, hacer minicursos, estar al tanto de las últimas tendencias o cambios de tu disciplina, y lo más importante leer, leer y leer (cosas nuevas por supuesto).

Que no te pase lo de nuestro cliente que decía “la versión móvil de mi web no es importante”

Tomárselo personal

Enfócate

Este es un hábito que el 99% de las personas tienen, recuerda, el trabajo es el trabajo y no debes tomártelo personal, esto hará que le “cojas bronca” a tus empleados o propios compañeros, esto hace que el entorno laboral se contamine y las personas bajen su rendimiento.

Por otra parte, te afectará a ti como persona, no vas a poder descansar, no te vas a poder desconectar y compartir tiempo con tu familia cómo se debe.

Comparte este artículo

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *